Paciencia y Melancolía

Los domingos de mi vida suelen tener un denominador común. Paciencia y Melancolía.

El primer sentimiento comienza a producirse a eso de las cinco de la tarde, cuando tras varios avisos, como en los toros, mi madre se altera porque tengo mi habitación hecha un desastre y yo sigo en posición lagarto, sin hacer nada. Este hecho, junto con mi forma de ser hace que se armen discusiones importantes. Yo la comprendo. Es el único día que ella tiene libre para hacer limpieza general en casa y tiene los nervios a flor de piel. Sólo suelo estar yo con ella. Pero no comparto ese afán de limpieza. Me rodeo de cosas desordenadamente ordenadas y eso me gusta, aunque no negaré que me siento un poco feliz y orgulloso cuando ordeno algo. Eso cuesta. Pensaré desarrollar la misma táctica que mi hermano David; desaparecer de casa cuando hay limpieza. Mientras tanto sólo me queda utilizar la paciencia.

El segundo sentimiento aparece ya entrada la noche. Es consecuencia de distintos factores. Está demostrado que el Johnnie Walker a las dieciocho horas de su ingestión, produce en mi cuerpo distintas reacciones. La sequedad en la boca es sólo un indicio de la gran sequedad que me aparece en el alma. Es entonces cuando mi hormona melancólica comienza a segregar húmedas gotitas de recuerdos del pasado e ilusiones para el futuro. Lloro, normalmente de alegría. Es el fin de la semana. Comienza otra. Se cierra un ciclo y es momento de reflexión y proyección. Así es mi naturaleza y así soy yo.

Comparte:
  • Bitacoras.com
  • TwitThis
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks
  • Facebook
votar

Estás leyendo una Anotación del weblog Diario de Nunca Jamás, por Raúl Ordóñez publicada el 1 de Febrero de 2004, y archivada en la Categoría Vida Cotidiana. Si lo deseas, puedes participar en el diálogo dejando un comentario.Pero si ésto no es lo que estabas buscando, siempre puedes echar una miradita a a los Archivos del Blog.

Entradas relacionadas
  • No hay entradas relacionadas

Comentarios
  1. frogy

    Muy acertada reflexión sobre los Domingos, y yo añadiría algo más, los Domingos no existen, son la resaca del Sábado y la espera del dichoso Lunes, ¿qué nos queda pues del Domingo? ;)

  2. Carlos Cesteros

    post genuínamente genuino!y muy bien redactado!así da gusto!ya quisieran muchos escritores…. :)

Dejar un Comentario
No seas tímido. Dínos lo que estás pensando...







*Campos Obligatorios
Nunca Jamás está gestionado con WordPress 2.8.6 & Never Land, diseño exclusivo de Excesomedia
RSS Anotaciones · RSS Comentarios · Licencia Creative Commons