Cuando en 1246, Fernando III el Santo reconquista la, hasta el momento, musulmana Jaén, mandó construir como muestra del poderío cristiano, una cruz que dominara toda la ciudad.
Ahora, 800 años más tarde, la cruz se mantiene viva custodiando la ciudad desde lo alto del cerro de Santa Catalina.

Cruz de Jaén, muy cerca del Castillo de Santa Catalina
Estás leyendo una Anotación del weblog Diario de Nunca Jamás, por Raúl Ordóñez publicada el 6 de Febrero de 2005, y archivada en la Categoría Vida Cotidiana. Si lo deseas, puedes participar en el diálogo dejando un comentario.Pero si ésto no es lo que estabas buscando, siempre puedes echar una miradita a a los Archivos del Blog.
Precioso sitio, como toda Jaén, en la que tantos buenos momentos he pasado contigo y tu familia. Que aunque ahora no vaya, eso queda en un rinconcito del corazón, todos esos días, esas visitas, esas tapitas tan ricas, las comidas en la casa más acojedora que hay en to Jaén, jejeje y en definitiva todo el cariño que se le puede dar a una prima de Córdoba. UN besote :****** Pasadlo genial Nati y tu estos días en casota :)
Aiii esa nostalgia del terruño (como en galicia) en fin que se te nota que aunque alejado de ella no olvidas tu patria chica
un besote Jasp
Bueno, algo bueno nos han tenido que dejar tantos años de oscuridad y religión, y es los grandes monumentos repartidos por el país…
ME gusta
es maravilloso este monumento..me gustaria ahi firmar mi compromiso de amor junto a aquel hombre que vive en ese hermoso lugar llamado Jaen…Dios sería nuestro testigo.
Felicidades por tan hermoso lugar….Vilma.