Esta tarde me comería unos cuantos de esos deliciosos, irresistibles y afrodisíacos (por la canela) pasteles de belem que descubrí en nuestro viaje a Lisboa el año pasado.

Posiblemente, uno de los mejores secretos guardados de la ciudad del Tejo, son estos pasteles que se llevan sirviendo ininterrumpidamente en una de las cafeterías más rentables de Europa desde 1837.
¿Alguien me puede mandar alguno?
Estás leyendo una Anotación del weblog Diario de Nunca Jamás, por Raúl Ordóñez publicada el 20 de Abril de 2007, y archivada en la Categoría Viajes. Si lo deseas, puedes participar en el diálogo dejando un comentario.Pero si ésto no es lo que estabas buscando, siempre puedes echar una miradita a a los Archivos del Blog.
Si alguien no los ha probado aún, que lo haga. Son una de las cosas más sabrosas del mundo. Compensa viajar a Portugal sólo por ellos.
soy de rusia y de verdad todavia en espana y portugal .pero he oido hablar de estes psteles muchisimo ) por lo menos de mi professora ! me discribia portugal asi: os electricos viejos assim como de outro mundo… os pasteis daquelas cafeS .. olor … tudo isso fazia impressao incomparavel ..assim como estava no outro mundo..