La vida está llena de historias de amor increibles.
Como la de Clara y Tolda, una pareja en cuyos ojos se aprecia un brillo especial que los une.
Hoy hemos compartido con ellos cena, postres, regalos e historias de amor que demuestran que la vida puede llegar a ser muy bonita y especial.

El destino llevó a Wendy a conocer a Clara, … y a mi paralelamente a Tolda. Antes también había jugado a los dados con ellos.
No hizo falta mucho más para que pronto se convirtieran en dos grandes amigos con los que esperamos compartir muchas aventuras y risas.
Si Dios quiere, estarán en nuestra boda y ya se sabe… que de una boda, sale otra. ;)
Por cierto que nos han regalado un juego de café de Sargadelos precioso (previo test de conocimiento general de nunca jamás).

Estás leyendo una Anotación del weblog Diario de Nunca Jamás, por Raúl Ordóñez publicada el 16 de Junio de 2007, y archivada en la Categoría Boda, Vida Cotidiana. Si lo deseas, puedes participar en el diálogo dejando un comentario.Pero si ésto no es lo que estabas buscando, siempre puedes echar una miradita a a los Archivos del Blog.
Que bonito y elegante, a la vez q galego…
Me gusta muchisimo Sargadelos, un regalo muy especial, de gente especial por supuesto. :)
Un abrazo!
Un pracer coñecer a xente tan encantadora como Wendy e Peter.
O tempo que compartimos xuntos, pasa voando.
Grazas por esas verbas no teu diario.
Parabens por ese acontecemento inminente.