Todo en internet se mueve por usuarios y passwords. La mayoría de redes sociales y servicios de la red necesitan identificar a las personas y por eso nuestras contraseñas se convierten en auténticas llaves virtuales que nos abren muchas puertas.
Desgraciadamente, como en el mundo real, aquí también hay gente que le gusta eso de meterse en terreno ajeno y tratan de descifrar estos códigos para acceder a nuestra información.
Me imagino que los hackers son capaces de todo, pero al menos no se lo pongamos tan fácil con passwords del tipo: “123456″ o el nombre de tu mascota.
Eduardo Arcos recoge una serie de parámetros para aumentar el nievel de seguridad de nuestras contraseñas:
Y si os da un poco de pereza, siempre podéis usar sistemas automáticos como Strong Password Generator, aunque yo ya, ni me fio…
Estás leyendo una Anotación del weblog Diario de Nunca Jamás, por Raúl Ordóñez publicada el 13 de Septiembre de 2007, y archivada en la Categoría Internet. Si lo deseas, puedes participar en el diálogo dejando un comentario.Pero si ésto no es lo que estabas buscando, siempre puedes echar una miradita a a los Archivos del Blog.
A ver si sale mi comentario… :)
Creo que es un post interesante, hoy en día todo va mediante password y nada fastidia más que el hecho de que lo descubran y pierdas el servicio en cuestión o te lo pongan patas arriba. Los consejos son realmente buenos… aunque yo, como soy un pelín paranoica, no me fiaría tampoco del psswordmaker; prefiero montármelo por mi cuenta.
[...] unas semanas publiqué algunas reglas para tener una contraseña segura. A raiz de ese post recibí un correo electrónico de Marco Barulli, fundador y CEO del proyecto [...]