Quién bien me conoce sabe que uno de los placeres de mi vida es que me acaricien, me rasquen, me masajeen, me toqueteen… en definitiva: que me soben como a un osito de peluche.
Así que no puedo estar más agradecido a Bea por su regalo de boda a Wendy, pero sobre todo a mi:

Al abrir el par de invitaciones este mensaje:
Os meus mellores dexesos para os dous, e para comenzar esta nova etapa este é o meu agasallo. Agardo que o disfrutedes moito.
Un bico. Beatriz
…Y vaya que si lo disfrutaremos…
Sin duda, son las llaves al paraiso del placer en el Spa Gran Hotel de Lugo para una serie de tratamientos termales y de liberación de estrés que incluyen:
Lo dicho, que se me van a poner los ojos vueltos varias veces.
¡¡¡Gracias Bea!!!
Nota: tengo pendiente escribir sobre otro original regalo de nuestra boda … pero como el post incluye video, necesito encontrar una cable adaptador de firewire a usb, para pasar de la cámara al ordenador. ¿alguien me ayuda?
Estás leyendo una Anotación del weblog Diario de Nunca Jamás, por Raúl Ordóñez publicada el 20 de Septiembre de 2007, y archivada en la Categoría Vida Cotidiana. Si lo deseas, puedes participar en el diálogo dejando un comentario.Pero si ésto no es lo que estabas buscando, siempre puedes echar una miradita a a los Archivos del Blog.
Un par de cuestiones.
¿Con la cámara no no te dieron ese cable?
¿Que marca y modelo es?
Saludos
Magasa, si que me venía cable.
El problema es que ninguno de mis ordenadores tiene entrada firewire (el anterior que me robaron si lo tenía) pero el sobremesa y mi nuevo portatil no tienen entrada firewire que es el que necesita la camara que por cierto es esta:
http://nuncajamas.com/2006/06/22/videocamara-digital-mv900-de-canon/
lo vais a gozar en el spa del GH!fui socio el invierno pasado del club termal del GH y es una pasada!y el trato de lo mejorcito que he visto en mucho tiempo!espero que lo disfruteis!merecido está!jejeje!vais a salir de allí flotando!ya me contareis!saludos
[...] nos acercamos al SPA del Gran Hotel de Lugo donde teníamos un tratamiento corporal que nos había regalado nuestra amiga Bea en la boda. Y vaya regalo. Creo que nunca había salido de un sitio tan relajado. [...]