Después de un mes en el que he estado mucho tiempo fuera de casa entre trabajo, operación de mi padre y eventos blogueros, ya se echa de menos el nido. Por fin esta noche vuelo de nuevo a Galicia, con la satisfacción del deber cumplido.
Necesito sentir el olor a Nunca Jamás y sobre todo abrazar a la princesa de ese lugar que se llama Wendy.
Estás leyendo una Anotación del weblog Diario de Nunca Jamás, por Raúl Ordóñez publicada el 22 de Mayo de 2008, y archivada en la Categoría Vida Cotidiana. Si lo deseas, puedes participar en el diálogo dejando un comentario.Pero si ésto no es lo que estabas buscando, siempre puedes echar una miradita a a los Archivos del Blog.
Siempre uno quiere volver a sentir el aroma del nido! yo por ahora quiero volver a volar
Lindo blog!
bless
Como me gustan estas declaraciones de amor a Wendy tan sinceras y sencillas….A coger fuerzas en el nido.
Besos