Vaya fin de semana chulo que hemos pasado en Castro Riberas, coincidiendo con las fiestas y con nuestros amigos Clara y Tolda. El tiempo acompañó, al menos en la primera parte, y pudimos disfrutar de unos momentos piscina muy ricos.
Luego por supuesto, el cachondeo en el campo de la fiesta con más amigos, más risas y todas esas alegrías que se lleva uno en verano. Incluído un resfriado. Es lo que tiene llegar casi al alba danzando en el Orballo.
PD: Con cierto retraso… Feliz cumple Claraaa!
Estás leyendo una Anotación del weblog Diario de Nunca Jamás, por Raúl Ordóñez publicada el 13 de Agosto de 2008, y archivada en la Categoría General, Vida Cotidiana. Si lo deseas, puedes participar en el diálogo dejando un comentario.Pero si ésto no es lo que estabas buscando, siempre puedes echar una miradita a a los Archivos del Blog.
uy q wena pinta tiene la piscina… de aqui a nada me veis por ahi diciendo ¡BOMBA VAAA! jiijijij
fin de semana en castro moi agradable,relaxante e unha compañia exquisita.esperamos voltar pronto, xa que se está de vicio.un forte abrazo wendy e peter.grazas totais
A pesar del “terror” que le tengo a los trajes de baño me ha dado un antojo de piscina fresquita que no veas…