Cargadito, como siempre, de frío, nieve, viento y agua. Precaución.
Que una red social como Bitacoras.com se promocione dentro de otra como Facebook no es ningún sacrilegio. Todo lo contrario, creo que existen muchas puntos a favor de la integración entre redes sociales.
Daniel Olivares Dawson, periodista de Diario Ideal y activo blogger me preguntó por esta y otras cuestiones, ahora que el grupo de Bitacoras.com en Facebook ya tiene casi 1.000 amigos:
Como bien explica Raúl Ordóñez, «las redes sociales (RS) están condenadas a entenderse». A juicio de este jienense residente en Lugo, Bitacoras.com, Facebook y el resto de RS «no son incompatibles, sino complementarias y el uso combinado de ellas provoca sinergias muy interesantes».
Raúl pone «un ejemplo claro» para explicarlo con «la última acción desarrollada por CNN, que tiene su propia red social, pero que apostó por Facebook, (a través de Facebook Connect) para el seguimiento en directo de la toma de posesión de Obama, consiguiendo una experiencia social de televisión que ha sido muy comentada, ya que la calidad de contactos de un usuario en Facebook supera a la que en ese momento tenía la red social de CNN [...]
Os recomiendo que leáis el artículo completo.
Os comenté que el concurso de agrupaciones del Gran Teatro Falla de Cádiz ya está en todo su apogeo. Ayer actuó uno de mis ídolos chirigoteros, José Guerrero Roldán, más conocido como Yuyu.
Este año la chirigota del Yuyu ha elegido el tipo de tripulación de un vuelo comercial y el despegue no pudo ser más exitoso. El maestro Yuyu se sacó de la manga un grandioso pasodoble que homenajea ni más ni menos que a la pelusilla que se nos queda a los hombres en el ombligo. Podéis escucharlo a continuación.
Entre los misterios más profundos
que tenemos en el mundo,
¿sabe tú lo que te digo?,
que el mayor de todos esos misterios,
es saber como se forman
las pelusas del ombligo.
Hay muchas personas que aseguran,
que esas son las microfibras
que va soltando el jersey,
pero entonces cómo coño,
tú te pones un jersey rojo
y las pelusas son beys.
Sobre este enigma tan oculto y misterioso,
investiga en Estocolmo
el científico Eric Larssen,
que ha publicado una teoría donde dice,
que las pelusas se forman
sobre tó de no lavarse.
Hay pelusas chiquititas,
otras algo más gorditas,
y otras ya bastante espesas.
Yo ahora estoy criando una,
que tú le pones patitas
y parece un gato persa.
Ay pelusa, tu procedencia es confusa,
pero hay que reconocer
que se te coge cariño.
Tengo claro, que si un día me separo,
mis pelusas son pa mí
y para mi mujer los niños.
Yo las guardo,
en bolsitas o en un tarro,
y si piensa algún señor,
que eso no sirve para nada.
Se equivoca, porque juntando unas pocas
desde el año 82,
yo he rellenao tres almohadas.
Así que si tú te encuentras una pelusita,
te pido que por favor no vayas a enfadarte,
que es peor tener otras cosas más duritas
alojadas en otra parte.
Esta capacidad de crear un grandioso pasodoble con la cosa más insignificante no es algo nuevo en Yuyu. Recuerdo ahora el inolvidable homenaje al peo de Los últimos en enterarse que dejo sin palabras al Teatro Falla en el año 1995.
Enlace | El Blog de Yuyu

Ya lo dije y lo vuelvo a repetir: aunque suene exagerado, Google poco a poco se está “adueñando” peligrosamente de nuestras vidas. Y lo hace como mejor sabe: ofreciendo tentadoras manzanas que venden nuestra alma al diablo al negocio de la pubicidad. Lo cual es absolutamente respetable, es más, tremendamente inteligente por su parte.
El nuevo juguetito que saca ahora la compañía se llama Latitude y efectivamente es irresistible. Se trata de una aplicación que se instala en culquier teléfono móvil con capacidad GPS (por ejemplo Blackberry, iPhone, Nokia o Samsung…) y que notifica en tiempo real a los amigos que tu decidas, cuál es tu posición geográfica, sobre la base de Google Maps. En el siguiente vídeo podéis verlo en funcionamiento.
Como os podéis imaginar, de cara al usuario (personas o empresas), se trata de una herramienta muy valiosa pues aporta información en tiempo real sobre dónde se encuentran sus amigos y contactos. Por ejemplo, si has quedado con alguien y quieres saber por donde viene. Un aspecto que me preocupaba era la pivacidad. Me he descargado el programa y tu eliges/añades la gente a la que puedes seguir o que te sigan en cada momento. Así que en ese sentido no debería haber problemas.
Por la parte de Google, Latitude se convierte en un auténtico movimiento ganador, pues no deja de ser la manera perfecta de que la compañía sepa dónde nos encontramos en cada momento y en consecuencia pueda teledirigirnos ofertas y publicidad. La integración con otros servicios ya consolidados como Google Maps o Adsense suponen un vuelta de tuerca definitiva al control sobre los consumidores. Más opiniones, como siempre, en muchos otros blogs.
Enlace | Google Latitude