Porque la Iglesia no cree en esto:
Andrés, de 7 años, sufría una enfermedad hereditaria, y hasta ahora incurable, denominada beta-Talasemia major (anemia severa congénita), que condena a quienes la padecen a someterse a continuas transfusiones sanguíneas. Sus padres querían tener un nuevo hijo y, además, querían que ese nuevo retoño pudiera ayudar a su hermano. En octubre nació Javier, el primer bebé cuyo proceso de gestación y tratamiento genético se ha desarrollado íntegramente en España.
Estás leyendo una Anotación del weblog Diario de Nunca Jamás, por Raúl Ordóñez publicada el 17 de Marzo de 2009, y archivada en la Categoría Noticias. Si lo deseas, puedes participar en el diálogo dejando un comentario.Pero si ésto no es lo que estabas buscando, siempre puedes echar una miradita a a los Archivos del Blog.
Hace tiempo veía a alguien (un sacerdote) decir en la tele que es que en realidad no querían al futuro hijo, si no que lo querían como si fuese un medicamento o una “cosa” para curar al otro. Y luego otro dijo que para tener a ese niño “habían matado” a otros posibles niños.
Me parece muy cruel que digan tonterías así. =/
Ellos no aman la vida, aman dominar la vida de los demás. Es una mera cuestión de poder. Así de triste. Dudo que Rouco pudiera mirar a la cara a Jesús. Una vergüenza.
Saludos
Como diría el maestro Sabina:
“Nos sobran los motivos”
para no creer en la iglesia…
Están obsoletos
Un abrazo
Estoy de acuerdo contigo, Raúl… completamente de acuerdo.