El partido duró once minutos. El resto fue fiesta. Un desmadre en muchos momentos hasta el cinco a cero final para el Real Jaén en una fase de ascenso. Léanlo despacio, degustándolo, porque merece la pena. La memoria no alcanza algo así. Las once mil almas que abarrotaron La Nueva Victoria en una entrada histórica vivieron una experiencia casi religiosa. No se puede explicar de otra manera. Un día para enmarcar, redondo, en el que los jugadores debieron desayunar donuts o amontonar patas de conejo. Un resultado para la Historia al que contribuyó un Leganés suicida. El equipo subirá o no, pero nadie le quitará a los blancos las alegrías vividas, las emociones despertadas. Y eso también es fútbol. Eso es sobre todo el fútbol.
Mágico partido de vuelta de los play-offs de ascenso a Segunda División, el que nos regaló el Real Jaén en su enfrentamiento con el Leganés, al que derrotó por cinco goles a cero. Miguel Ángel Contreras, lo cuenta con mucho sentimiento en Ideal.
Ahora toca esperar al siguiente rival; posibilidades: Alcorcón, Ponferradina, Lorca o Villarreal “B”.
Actualización: Finalmente el próximo rival es nada más ni menos que la Deportiva Ponferradina, un equipo duro y difícil pero yo encantado porque nuevamente es una ciudad que me pilla muy cerca de Lugo y podré desplazarme para ver este partidazo. El Domingo, a las 2030 allí estaré para ver al Glorioso.
Estás leyendo una Anotación del weblog Diario de Nunca Jamás, por Raúl Ordóñez publicada el 25 de Mayo de 2009, y archivada en la Categoría Deportes. Si lo deseas, puedes participar en el diálogo dejando un comentario.Pero si ésto no es lo que estabas buscando, siempre puedes echar una miradita a a los Archivos del Blog.