
El que avisa no es traidor y desde hace un par de semanas ya estoy recibiendo mis primeras clases de pádel.
La verdad es que estoy encantado y animo a todo el que le guste este deporte a que se tome un poco de tiempo en la formación porque notará mejoras en su juego rápidamente. Sobre todo, los que venimos del tenis, que tenemos muchos vicios que olvidar y muchas cosas nuevas que aprender. De momento ya hemos visto la derecha, el revés… y en la próxima sesión tocará la volea. Estos tres golpes conforman la “santísima trinidad” de este deporte y dominarlos resulta básico para un buen juego.
Os iré contando los avances y a ver si algún día me animo con algún vídeo. Hoy simplemente me gustaría compartir con vosotros algunas de las cosas más importantes que he aprendido durante estas semanas:

El negocio de la publicidad en internet pasa por las redes sociales y tras la “fiebre Facebook” que hemos vivido estos años Google tiene claro que no quiere perder ese tren y que tiene que contraatacar por donde sea.
Por eso, tras el lanzamiento de su propia plataforma, Google Plus, abierta ya al público en general, el siguiente movimiento ha sido darle una vuelta de tuerca a su tradicional sistema de publicidad Adwords: Si en la tele se contratan a celebridades para promocionar productos y servicios… ¿por qué no usar a las “celebridades” y usuarios más influyentes de la red para hacer lo propio con los anuncios en la esfera digital?
Con este objetivo, los responsables del servicio han comenzado a mostrar el famoso botón “+1″ junto a miles de anuncios, para que los usuarios que lo deseen pueden recomendar, compartir y comentar estas piezas con sus contactos.
Imagino que lo siguiente será instaurar un programa de afiliados similar a Google Adsense, en el que los usuarios que recomienden esa publicidad entre sus seguidores, cobren algo de dinero, igual que hacían antes cuando colocaban un banner en su blog…
El problema ahora es que la cuantificación se complica. Ya no influirán tanto conceptos como CPM o CPC y Google debería tener en cuenta la influencia de una persona en la red y aquí llegamos al eterno dilema: ¿cómo se mide esta popularidad?.

Ya sabeis que una de mis mayores pasiones es la fotografía digital. Aún recuerdo cada una de las máquinas que han pasado por mis manos durante todos estos años y que me han servido para capturar momentos mágicos e increíbles, muchos de los cuales he podido compartir con vosotros a través de este blog y de mi galería en Flickr.
Primero comencé, hace más de diez años, con una de esas webcams de la firma Creative capaces también de tomar fotografías (qué tiempos aquellos: la resolución máxima que podía obtener era de 800×600 pixels). Después tuve una Benq de 1,3 megapixels que acabó perdida en algún bosque gallego y más tarde una Kodak que disparaba a 3,3. Ocurre a menudo en este mundillo que pronto eres capaz de aprovechar todo el potencial de estas máquinas y el cuerpo te pide más… Así fue como di el salto a una compacta de 6 megapixels con la que efectué más de 100.000 disparos hasta que de nuevo llegó un punto en el que “se me quedó corta”.

Fotografía de la Avenida de Coruña (Lugo) tomada desde la Muralla Romana
El salto era inevitable y hace poco más de un año descubrí por fin el mundo reflex digital gracias a la Canon 500D que me regaló Wendy y que ya me ha acompañado en innumerables viajes y ocasiones especiales.
Se trata de una SLR digna sucesora de las EOS 400D y 450D, con una resolución de 15 megapíxeles, una gama ISO de hasta 3200 y de las primeras de la firma japonesa en ofrecer vídeo en alta definición. La máquina traía de serie un objetivo 18-55 mm f3.5-5.6 que para iniciarse está bastante bien y hace las veces de “todo terreno”, porque sin llegar a ser un gran angular, permite captar escenarios amplios y al mismo tiempo da bastante juego con los retratos y primeros planos.
Pero la del fotógrafo es una mente inquieta y egoista que siempre quiere más y mejor; continuamente encuentras retos visuales en todo lo que te rodea y piensas “qué buena fotografía podría tomar aquí si tuviera este o este objetivo”… y es en ese punto de evolución dentro del mundo reflex digital en el que Canon despliega todo su potencial y presenta más de 60 objetivos EF que te hacen babear como el perro de Paulov…
¿Teleobjetivo, macro o gran angular? Esa es una de las preguntas que muchos nos hemos hecho a la hora de dar el siguiente paso. Tres tipos de lentes y tres perspectivas diferentes de capturar la realidad. Finalmente me decanté por un tele: tenía ganas de poder fotografiar escenas lejanas y en movimiento; deportes y naturaleza. Objetos a los que es difícil acercarse y para ello es fundamental contar con un objetivo que te proporcione alcance y velocidad.

Y así fue como llegó el EF-S55-250 mm que estáis viendo que incorpora un estabilizador de imagen fundamental para evitar imágenes movidas y desenfocadas utilizando velocidades de obturación hasta 4 veces más lentas. Además emplea una lente Canon UD (Ultra-low Dispersion, en cristiano, Dispersión ultra baja) que redunda en la nitidez de la foto, sin distorsiones de color en los bordes.
Creo que resulta ideal para todo el que busque un objetivo versátil, a un precio más o menos asequible y para todo tipo de fotografía que requiera el uso de longitudes focales largas.
Para terminar, os dejo algunas imágenes realizadas con este nuevo compañero fotográfico:

Un skater en una plaza de Lugo

Gol de Messi en el Camp Nou
Un equipo del programa Cámara Abierta encabezado por Dani Seseña nos acompañó el pasado lunes en el acto y fiesta de presentación de los Premios Bitácoras 2011 en La Casa Encendida. El resultado de esa cobertura ha sido un pequeño repor que se emitió este fin de semana en el canal 24 horas de TVE y que se repite esta tarde en La 2, a partir de las 19.45 horas. Como siempre, buen ambiente y muchas caras conocidas en este evento que tradicionalmente abre el curso e-scolar.
Podéis ver el vídeo completo en la Web de RTVE, a partir del minuto 8.50.