Decía Ramón Gómez de la Serna que los genios son los que dicen mucho antes lo que se va a decir mucho después.
Eso es lo que era Steve Jobs, un genio. Un genio que perdurará para siempre.
No quiero hablar de la enorme tristeza que me produce su muerte. Prefiero quedarme con todas las ideas que ha regalado al mundo. Muchas de sus invenciones nos acompañan durante gran parte de nuestro tiempo y han marcado el camino que debe seguir la tecnología en los próximos años.
Gracias Steve.
Estás leyendo una Anotación del weblog Diario de Nunca Jamás publicada el 19 de octubre de 2011, y archivada en la Categoría Apple. Si lo deseas, puedes participar en el diálogo dejando un comentario.Pero si ésto no es lo que estabas buscando, siempre puedes echar una miradita a a los Archivos del Blog.
“Prefiero quedarme con todas las ideas que ha regalado al mundo.”
Hombre paisano. Tanto como “regalado”. Previo paso por caja claro está. El tio era un hacha haciendo presentaciones y creando expectación. También tenía bastante atención por el detalle. Y era un gran motivador. Pero como dicen en esta entrada de Gawker “Steve Jobs no era Dios”
Efectivamente PakoP, las ideas se regalan… no cuesta dinero pensarlas; los productos son otra cosa…
Ese es el valor añadido que aporta un emprendedor: parir ideas y materializarlas.
Steve Jobs no era Dios ni tampoco iGod como muchos fanboys lo califican pero su aportación a la revolución tecnológica podría asemejarse a la que tuvo en su día la rueda, para el desarrollo del comercio.