
Dicen que un tercio de nuestra vida lo pasamos durmiendo, y que por eso, merece la pena invertir el dinero en una buena cama.
Algunos como yo, pasamos otro tercio delante de un ordenador y muchas veces no nos damos cuenta de la importancia de tener una buena pantalla para nuestros ojos. Así que después de mucho esfuerzo ahorrando y una muy buena ayudita de los que más me quieren, los reyes se han adelantado y han traído esta hermosura a mi escritorio.
Ya os contaré qué tal va el cacharrito, pero de momento, lo mejor que se me ocurre para explicarlo es comparándolo con la experiencia de ver una película en casa o verla en el cine… ¿es lo mismo?
Estás leyendo una Anotación del weblog Diario de Nunca Jamás publicada el 4 de diciembre de 2011, y archivada en la Categoría Apple. Si lo deseas, puedes participar en el diálogo dejando un comentario.Pero si ésto no es lo que estabas buscando, siempre puedes echar una miradita a a los Archivos del Blog.