El amigo Nacho, de Microsiervos, que es tan tecnófilo como yo, pero multiplicado por cuatro o cinco, se hace eco de un vídeo publicado por la gente de IBM, que dicho sea de paso, de tecnología también saben un rato, profetizando sobre el futuro en los próximos años. ¿Realmente podrá la tecnología llegar a cambiar nuestras vidas? Estas son algunas de las líneas por las que podríamos caminar en breve…
¿Qué opináis vosotros?
Enlace | Cinco tecnologías para los próximos cinco años, según IBM

Comenzaron siendo “cuatro gatos” “perro flautas” y han acabado con el título de personaje del año según la revista TIME.
2011 pasará a la historia como el año en el que seres humanos de todo el planeta se rebelaron contra los sistemas que llevaban años aguantando. En muchos países, como Egipto, han caído dictadores, en otras democracias más sólidas, los políticos tiemblan por primera vez en mucho tiempo. Y como piedra angular de todas estas revoluciones, la RED. El medio que permite la comunicación instantánea, horizontal y transparente de millones de personas que se mueven con libertad, esa palabra.
La red llegó para quedarse y a partir de ahora muchas cosas no volverán a ser igual. Esto solo es el comienzo y el que no lo entienda y se adapte lo va a pasar muy mal.
De todos es conocida la caótica circulación que sufren muchos países orientales. Ya vimos como en India hay que jugarse la vida para atravesar una calle. En otros lugares como Vietnam, la jungla urbana resulta hasta bonita.
Si no, vean este precioso corto que muestra la actividad diaria en Ho Chi Min (Saigón), la ciudad en la que el tráfico se convierte en arte. Puro movimiento.
A través de mi buena amiga Rosa, me entero del estreno de “Percebeiros“, un corto de David Beriain, preseleccionado para los Goya y que recomiendo ver, sobre todo a mi gente de Galicia.
Ruge el viento. El mar golpea los acantilados. Dos metros de roca, ésa es la franja de agua y oxígeno en la que crece el percebe. Dos metros donde el mar se ensaña, donde bate con fuerza milenaria.
Una frontera de olas y espuma en la que Serxo y sus compañeros luchan por un bocado de mar. Una frontera de valor y miedo. De temeridad y sentido común. Dos metros sin margen de error.
Ahí vive el percebe. Ahí vive Serxo. Percebeiros es la batalla contra el mar de unos guerreros que no se consideran héroes.
A partir de ahora, y cada vez que os llevéis un manjar de estos a la boca, recordad que detrás hubo alguien que arriesgó su vida para conseguirlo.