No llevo casi una semana con este navegador GPS y ya creo que es el mejor regalo que me han hecho nunca (el portatil de la empresa no cuenta).
¿Y por qué? Pues por algo que me parece importantísimo y que ya he repetido en muchas ocasiones: La sencillez, la claridad y la simpleza dotan de grandeza a cualquier cosa y si no, que se lo digan a mini-d. El TomTom Go 300 es sencillo, fácil, útil y cumple su función a la perfección. Además es completo, muy completo.
Papá Noel me lo trajo el sábado por la noche y el domingo por la mañana, igual que un niño peque, ya no podía aguantar más en la cama y tenía que bajar a probarlo.
En la caja, perfectamente diferenciados, el navegador y soporte, una tarjeta con los mapas de España y Portugal para insertar en el navegador, una funda la mar de mona para transporte, un cable para conectar al encendedor del coche, un poster de instalación rápida y otra serie de complementos para el ordenador y guías. Además, en mi caso, Papa Noel añadió al aparato una antena externa para mejorar, todavía más, la recepción satelite y un mes de servicios plus.
La instalación no me llevó más de minuto y medio. En serio. Un par de clicks, conectar, encender y listo, no hay que ser manitas. El GPS rápidamente se situó mostrando las coordenadas exactas de dónde me encontraba. Una zona, que por otra parte, suele tener poca cobertura en móviles. Sin embargo, las siete rayitas correspondientes a la cobertura de los distintos satélites del Tom Tom aparecían marcadas.
En cuanto a las características y las especificaciones técnicas del TomTom GO 300, creo que el sitio más completo, es la propia página web.
Aunque cabe destacar por supuesto, la pantalla tactil de 3,5 pulgadas o la conexión bluetooth que me va como al anillo al dedo con el 6630 y la conexión a internet.
Y finalmente, la prueba decisiva, montar al abuelo de Wendy en el auto y llevarlo a dar una vuelta por sus huertas con el aparatejo. Si una persona mayor es capaz de entender a un navegador GPS, entonces es que el GPS es bueno. Y así fue como ocurrió. Incluso en rincones perdidos de esta España querida, el bicho sabía donde estábamos. Una gozada vamos.
Ni que decir tiene que un navegador GPS, resulta un arma de trabajo fundamental para gente cuyo trabajo implica pasar una gran parte del tiempo al volante (taxistas, conductores de camiones, transportistas, agentes comerciales...). También es cierto, que la mejor arma para orientarse es el sentido común, la lógica y la inteligencia. Pero cuando no conoces un lugar, un GPS, ayuda. Seguiremos informando.