Terminé la anotación anterior diciendo que el sábado aún me depararía una sorpresa.
Gracias a Wendy y a su técnica de acoso y derribo al chaval de las bicicletas del carreful, conseguimos que encontrara una unidad, de la casi ya utópica macchina.
Eso si, "no os la puedo montar ahora porque estoy hasta los topes, ... tendríais que venir el lunes a recogerla, ... pero es que también está esperando más gente...y no os la puedo reservar"
Por tanto, decidimos que lo mejor era retirarla cuanto antes mejor y ya veríamos como montarla.
Así que, ayer Domingo, al más puro estilo bricomanía nos pusimos manos a la obra.Desembalar el asunto, separar los componentes, preparar las herramientas, un poquito de memoria fotográfica de mis tiempos de biker, y un manual de ayuda en internet; todo eso y mucha paciencia dieron su resultado.
Antes:



Después:





Así que hoy, es el gran día en el que comienza mi complejo y completo programa de entrenamiento para llegar a mejorar mi forma física y recuperar la línea que hace tiempo se perdió no sé yo dónde...
Tenía elegido un buen lugar: Un circuito urbano circular de 2.117 metros por vuelta, pero sin que los coches molesten, a unos 20 metros de altura sobre ellos, con unas vistas envidiables sobre la ciudad y a 50 metros de mi casa. ¿Dónde? Está claro: en la Muralla de Lugo.
Pero parece que ser, que lo vamos a tener que dejar sólo para los paseos a patita, porque desde que fue declarada Patrimonio de la Humanidad, no está permitida la entrada de bicicletas, perros y otras hierbas... (lógico)
Entonces, la alternativa, creo que va a ser el Paseo del Río Rato, junto a la Ribera del Miño, donde el Ayuntamiento ha habilitado hasta 10 kilometros de pistas para recorrer, ahora si, en bicicleta.