Los tiempos cambian. Hace poco más de quince años, una eternidad hablando en términos informáticos, las empresas desarrolladoras de software eran mucho más eficientes.
Debo aclarar y matizar aquí el concepto de eficiencia, algo que en la carrera que estudié, era pregunta de examen obligatoria.
Entiendo la eficiencia como la capacidad que tiene, en este caso una empresa de soft, para lograr un objetivo (el desarrollo de un programa), empleando para ello, el mínimo de recursos (tanto a nivel interno, en sus costes, como a nivel externo dirigido a la satisfacción y utilización del soft por el cliente en sus equipos).
En este sentido, está claro, que en aquel tiempo, existían programas, que ocupando un tamaño mínimo, cumplían su función satisfactoriamente. Quien no recuerda, los primeros ejecutables de contabilidad en MSDOS, que necesitando un reducido espacio en disco y aprovechando al máximo el rendimiento de aquellos primitivos procesadores, supusieron un auténtico revulsivo para las empresas que hasta ahora la llevaban por otros medio y en consecuencia, un aumento espectacular de sus beneficios. O los primeros juegos para spectrum o commodore que abrieron paso a lo que sería un horizonte de infinitas posibilidades.
Está claro que la evolución tecnológica tiene como resultado la mejora y aparición de nuevos equipos y procesadores de mayor memoria y rendimiento, que permiten realizar operaciones hasta ahora impensables. Pero esta evolución debe ir marcada por una armonía entre soft y hardware, es decir una concordancia en sus crecimientos, o por lo menos, una adaptación de los primeros sobre los segundos.
Hoy en día, parece que las empresas se han olvidado de la eficiencia que he comentado. Y no es mejor aquella que consigue aprovechar los recursos de hardware disponible en el equipo del cliente, pese a que éstos han mejorado, sino todo lo contrario, aquella que saca el soft más pesado, que requiere más cualidades técnicas en los equipos. Véase Photosho, Corel, etc. o cualquier juego de gama media como por ejemplo Microsoft Flight Simulator.
Con esta nueva forma de crear soft, las empresas compiten y, erroneamente tienen más prestigio, si logran sacar al mercado programas que requieran de características en los equipos altamente avanzadas. (Sistema operativo, espacio en disco, memoria ram, tarjeta gráfico y/o sonido, etc.).
El resultado de todo esto es un claro perjuicio para los usuarios, que ven como sus equipos y hardware sufren una rápida depreciación quedando inutilizados e inservibles en un corto espacio de tiempo, con el consecuente aumento de la basura y residuos informáticos y sobre todo y lo más importante, un olvido del principio fundamental de eficiencia que debe marcar la evolución de las nuevas sociedades tecnológicas. Pero parece, que es más importante, ¿el dinero quizás? ;)
Ea, sigo con el curro, que ya me he calentao demasiao la olla.
Primero Platón pensó que el ser humano era el alma o ánima, las ideas, que todo lo real no existía. Más tarde, los autores empiristas creían que lo que realmente existe es lo que vemos ante nuestros ojos, lo que penetra por nuestros sentidos. En definitiva, no creían en una existencia inmaterial como platón y todas las teorías anteriores, sino en una vida puramente terrenal. Es el carpe diem que provocaba fogosas e inolvidables orgías entre la población.
Pero los tiempos cambian . Ahora lo importante no son las personas, ni el alma, ni el cuerpo… nada de eso; el ser humano deja de perder toda su importancia para dejar paso a lo material, para dejar paso al dinero.
Ya sabemos todos que en estos tiempos que corren la gente no se fija en como es la persona por dentro o por fuera, sino cuánto tiene.
Ya no se lucha por las ideas, o por la belleza….. no, eso no; se lucha por una casa, por un coche, por unas vacaciones en las seichelles, en resumen, por una imagen, que tiene un precio…. y se lucha a costa de todo.
Por eso estoy totalmente seguro, y la profecía se va cumpliendo, de que este capitalismo es capaz de inmolarse luchando por su causa, de herise así mismo, por intentar ser aún más egoista. Por intentar tener más.
No es de extrañar por tanto, que un sólo teléfono movil sea capaz de paralizar y crear el caos en una ciudad tan inmensa como New York. Y es que, si tu nokia 3200 con cámara integrada se te cae en el water de un vagón de tren, para recuperarlo si hace falta se mete la mano, la pierna o se mata a unos cuantos irakies, total, ya puestos a recuperar ….
Llega enero y con él, la recogida de aceituna, el frío, la maldita cuesta y las rebajas.
Aunque pueda parecer paradójico, enero es un mes de muchos números. Es uno de los meses grandes de Hacienda, que dicen que somos todos.
Una madrugada delante de una montaña de papeles y un ordenador lleno de cifras se refleja al día siguiente en cansancio. Conforme va evolucionando la mañana los rasgos característicos de la fatiga como los ojos pesados, las ojeras o el tonteo generalizado, van dando paso a un rostro cargado de impotencia y sobre todo a la sensación de que te has quedado en pelotas porque, aun cumpliendo religiosamente tus obligaciones tributarias, crees que eres el único mono que paga en este país. Y es que, trabajando en una auditoría, gestoría, asesoría, como economista, se ven cuentos que ni caperucita, cuando aún encandilaba a los mozuelos.
Claro que mis modestos ingresos no son nada en comparación con esas grandes sumas de dinero, pero me conformo con que cobran mucho valor cuando pienso: Hoy he pagado a Hacienda y no he defraudado.