Decía Ramón Gómez de la Serna que los genios son los que dicen mucho antes lo que se va a decir mucho después.
Eso es lo que era Steve Jobs, un genio. Un genio que perdurará para siempre.
No quiero hablar de la enorme tristeza que me produce su muerte. Prefiero quedarme con todas las ideas que ha regalado al mundo. Muchas de sus invenciones nos acompañan durante gran parte de nuestro tiempo y han marcado el camino que debe seguir la tecnología en los próximos años.
Gracias Steve.
Al ritmo que va la evolución tecnológica algún día tendría que ocurrir. En el vídeo podéis ver a una pequeña de tan sólo un año de edad que no comprende por qué la revista que le dan no es interactiva como un iPad y por tanto le parece aburrida, poco usable…
No es que el iPad sea el mejor cacharro del mundo, aún saldrán dispositivos mucho mejor adaptados pero lo interesante es que ha abierto un camino muy valioso en el terreno educativo, consiguiendo que los más pequeños relacionen formas, gráficos y movimientos en un momento en el que son auténticas esponjas.
Desastre: tu adaptador de corriente del Macbook ha dejado de funcionar, se ha roto o se le ha pelado el cable… echa chispas. ¿Qué hacer si ya no lo cubre la garantía?
Dicen las malas lenguas que una llamada al servicio técnico de Apple, quejándote por la mala calidad del accesorio, puede dar resultados y que incluso, en el mejor de los casos, te envían un mensajero a casa con uno nuevo y te recogen el viejo. A mi no me funcionó.
Fue entonces cuando decidí buscar en la red algo de información para ver si era posible repararlo manualmente. Como mi destreza en temas de bricolajes brilla por su ausencia, le pedí el favor a mi suegro, que está hecho todo un MacGuiver y ya tengo de nuevo el cacharrito funcionando.¡Gracias!

Para el que se atreva a hacerlo por sí mismo, aquí hay un vídeo explicativo.

Es la primera vez en mis cuatro años de maquero que Apple me ha decepcionado.
Como tantos otros nuevos productos y servicios lanzados periódicamente por la compañía, el nuevo Mac OS X Lion era presentado como “el sistema operativo de ordenador más avanzado del mundo” (curiosa descripción que también habían dado en su momento a su antecesor, Snow Leopard).
Inmediatamente, millones de usuarios de todo el mundo salibábamos como el perro de paulov pensando que tendríamos en nuestras manos una poderosa herramienta. Nos equivocábamos. Al menos yo.
Esperé un tiempo prudencial para leer las primeras opiniones, y aunque no eran del todo satisfactorias, me pudo el ansia. Lo reconozco. Es un defecto que tenemos los tecnófilos. Hice una copia de seguridad en Time Machine y descargué el archivo de instalación desde la App Store, previo paso por caja, como nos acostumbra la empresa de la manzanita.
Pero tras un par de días usándolo la experiencia no puede ser más decepcionante. Trataré de resumir mi descontento en una serie de puntos:
En definitiva, tengo la impresión de que Apple no ha querido innovar con Lion sino hacer caja y bien hecha. Las mejoras son fundamentalmente estéticas; no hay mejora de rendimiento, todo lo contrario (al menos en mi caso con un MacBook unibody de aluminio de la primera generación). Importante recalcar que no se trata de un nuevo sistema operativo, sino de una nueva versión, la 10.7. Gracias a Dios, y esto si que es un tanto para Apple, tenía copia en Time Machine y en cuestión de minutos vuelvo a tener el sistema intacto, como antes de aquel arrebato de maquerismo.
Moraleja: Apple no es perfecto y, aunque las comparaciones son odiosas, Lion será a Mac lo que en su día fue Vista a Windows.